Cuidados naturales para tus pies

Cuidados naturales para los piesEsta zona que tanto olvidamos y que merece cuidados como la que más. Y es que es, literalmente, nuestro sustento y la sometemos a agresiones diariamente, con calzado inadecuado, mala transpiración, permaneciendo mucho tiempo en pie... no solo podemos perjudicarlos estéticamente sino que puede influir mucho en nuestro estado de salud. En esta entrada os daremos algunos consejos para su cuidado y pequeñas pautas a seguir para mantenerlos bonitos y en forma.


Lo primero que debemos tener en cuenta es que no todos los pies son iguales por lo tanto no debemos usar todos el mismo calzado. Muchas mujeres tienden a llevar a zapatos con un tacón demasiado alto y con una horma muy estrecha que provoca presiones, rozaduras y en algunos casos malformaciones.
Pero el calzado completamente plano tampoco es nuestro mejor aliado y puede generar lesiones como la fascitis plantar, además la mala postura que adoptamos por unos zapatos incómodos también puede afectar a la posición de nuestras caderas o incluso a la correcta alineación de la columna vertebral.
Por todo esto es tan importante elegir bien, y los expertos aseguran que la medida ideal de la suela debería ser lo suficientemente gruesa para absorber impactos pero no sobrepasar los 4 centímetros de altura.
También tenemos que adaptar el calzado a cada ocasión y en este sentido es muy importante usar deportivas adecuadas si solemos hacer actividades de impacto como puede ser el footing. Yo misma he sufrido mis lesiones por descuidar ese aspecto y os aseguro que no es nada "agradable".
De cualquier manera y ante las dudas dejaros aconsejar por un profesional y no escatimar en gastos en caso de que sea necesario.
Respecto los calcetines habrá que procurar que sean de materiales naturales como la lana o el algodón para la mejor transpiración y que no nos opriman demasiado. Lo primero, como siempre, la salud.


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Cuidados para los pies
Dicho todo esto todavía quedarían muchos más consejos para dar pero la verdad, a veces nos lo saltamos a la ligera por exigencias de nuestro día a día (aunque procuremos que sea solo puntualmente) y en ese caso a nivel estético solo nos queda mimarlos un poquito más, y aquí os paso a detallar la cura que nosotros usamos para mantenerlos hidratados, sin durezas y muuuy relajados...

El baño con aceites:

En un barreño lo suficientemente grande vertemos:

  • 4l de agua caliente
  • 1/2 taza de sal marina fina
  • 4 cucharadas de aceite de almendras
  • 10 gotas de aceite esencial de lavanda
  • 10 gotas de aceite esencial de menta

¡Y a remojar los "pieses" se ha dicho! como mínimo durante 20 min. Lo ideal es hacerlo por la noche después de habérnoslos lavado bien y terminada nuestra jornada. La lavanda es relajante y antiséptica al igual que el mentol que también será de gran ayuda para refrescar la zona. Todo un placer para desestresarnos...
Una vez hecho esto nos los secamos bien y seguidamente pasamos al segundo paso:

La exfoliación:

Nuevamente utilizo algo tan básico como la sal. Mezclada con un poco de aceite, que puede ser también de almendras o de oliva, y masajeando suavemente pero con profundidad sobretodo insistiendo en las zonas más ásperas como pueden ser los talones.
Y como os comentamos en la entrada sobre el cepillo facial y corporal NEXA en mi caso uso el cabezal de piedra pómez para pequeñas durezas, pero si no lo tenéis por supuesto podéis tirar de la piedra pómez de toda la vida o insistir un poco más con la sal, claro que si tenéis alguna heridita esta no será opción, en este caso os aconsejo sustituirla por azúcar moreno para después volver a enjuagaros muy bien con agua para retirar todos los restos.
Después de todo esto ya hemos preparado la piel para uno de los pasos más importantes:

La nutrición:

Uno de los mejores remedios es la crema casera super nutritiva que ya os dejamos en una entrada anterior puesto que es ideal para durezas pero si la queréis hacer solo de pies yo substituiría el aceite esencial de vainilla por el de lavanda, mentol o incluso sándalo.
Pero sin duda la opción más sencilla y buena que he probado para nutrirlos en profundidad es la manteca de karité pura. ¿Y cómo usarla? muy simple, cogemos una pequeña cantidad y la frotamos entre los dedos, esto hará que el mismo calor corporal la funda. Y ya la tendremos lista para masajearnos, nuevamente frotando más los talones o dónde necesitemos más nutrición. Conviene dedicar el tiempo que haga falta a este paso y hacerlo con movimientos circulares de fuera hacia dentro. Os aseguro que este punto tan elemental hecho una vez por semana o cada 15 días os dejará unos pies de lujo y suavísimos. A nosotros nos encanta, y lo usamos siempre que podemos.

Y con esto y un sueño reparador terminamos nuestra cura. Si la hacéis en casa no os olvidéis de comentarnos que os ha parecido y de compartir la entrada tanto como os plazca ;) ¡Os esperamos dentro de muy muy poco con más ideas y nuevos cuidados!

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